Lo interesante de Tokyo fué el encuentro con su cultura, así que si se visita la ciudad no hay que dudar en probar todo lo que os apetezca y disfrutar a tope. Estoy segura que aunque dedicáramos un mes entero a la cidad de Tokyo siempre nos quedarían cosas pendientes a ver. Para ver los «hits» de la ciudad se recomiendan entre una semana y 10 días.

 

Para el desplazamiento interno lo mejor es sumergirse en el mundo del metro. Líneas y líneas de trenes subterráneos ideales para perderse. Conseguimos un Wifi móvil de manera que podíamos consultar digitalmente las líneas de metro. Evidentemente todo está escrito en japonés, tener una versión del mapa de líneas en inglés en el móvil fué muy buena idea y ganamos tiempo.

 

 

La mejor época del año para visitarla es sin duda primavera o otoño. En primavera si teneis suerte podeis encontraros con SAKURA o KANJI, que debe ser espectacular. En verano puede ser muy caluroso. Pasear a 35 grados o más  con humedad del 95% resulta muy muy duro. Por desgracia es lo que nos encontramos durante nuestra visita, pero a pesar de ello, volvimos al cabo de un año otra vez, si duda un destino incansable para nosotros.

 

El equipaje que nos llevamos lo reducimos al máximo para no tener que movernos des del aeropuerto hasta el campo base con mucho peso. Nos llevamos cada uno una mochila de unos 45L sin ser extremadamente pesada. Nos fuimos en pleno agosto y durante 10 días, así que nos llevamos a parte de un calzado cerrado como las Nike React, muy flexibles y cómodas para andar quilómetros uno de abierto como las sandálias de Columbia y la verdad es que fué muy buena elección. Luego la ropa que llevamos era totalmente veraniega y transpirable tipo las de Patagonia. Pasamos unos días en ola de calor así que un material como el Capilene con control de olor fué una buena elección. Es imposible no comprar nada, así que reservad espacio para alguna que otra compra.

 

LO QUE NO TE PUEDES PERDER:

 

Tokyo es increiblemente grande. Una buena planificación de los días es indispensable para más o menos poder llevarse una impresión de como es la ciudad. Lo que nos gustó más, fué dejarnos perdernos por las callecitas detrás de las grandes avenidas. Es donde se esconde el auténtico Tokyo, con bares minúsculos tiendecitas insólitas y olores inusuales.

Una de las visitas que no queríamos perdernos fué la del Tsukiji Fish Market. Nos levantamos a las 4 de la mañana para ver la subasta del pescado. Actualmente el mercado se despazó a otra zona así que ya el mercado tal y como lo vimos no existe.

 

Llegamos a las siete de la mañana de un sábado y empezamos con los básicos y sin estrés. Shibuya y Shinjuku fueros de los lugares donde pasamos más tiempo. Supongo que por la cercanía de dónde teniamos el campo base. Vale la pena mirar on-line antes de la salida las fiestas y los mercados que hay en la ciudad esos días y si ahy suerte unirse a ellos.

 

En Shibuya pasamos un buen tiempo disfrutando del clásico Shibuya Crossing donde centenares de personas cruzan a la vez. Paseamos por sus calles repletas de tiendas y comimos un buen sushi en un local digital donde los Makis y los Sashimis venian en bandejas activadas eléctricamente. No es fácil de explicar, se debe ver. Por desgracia no recuerdo el nombre del local.

 

El Rappongi Art and Design pasamos casi un día entero entre el museo, el mirador y las callecitas de alrededor. He visto museos mucho mejores, peró para descubrir el arte contemporáneo japonés és un buen principio.

 

A Senso-Ji le dedicamos un día. Sus templos son impresionantes. Los templos rojos estan perfectamente armonizados en el paisaje.  Por la tarde nos dirigimos al Palacio Real. Sus jardines son preciosos y los pinos que envuelven la entrada principal son para ver.

 

Después de tanta cultura nos permitimos una ronda por Takeshita-Dori, una calle de llena de bazares donde las Lolitas pueden adquirir sus mejores galas. Vale la pena ir!

 

Tokyo es una tentación de las compras. Hay literalmente algo para cada cosa. Aunque no quieras, acabas comprando algo. Para los amantes de la electrónica se desaconseja ir al barrio donde se pueden encontrar los aparatos más actuales y más extraños por el peligro de gastarse el sueldo.

 

No sabría definir dónde se pueden encontrar las mejores tiendas, hay compras para todos los niveles. Però el mejor ramen lo encontrareis aquí:

35°41’39.4″N 139°41’53.3″E

 

 

 

 

Me lo marqué y al siguiente año repetimos. Sin duda el mejor y más autentico para nosotros!