Australia siempre fué un destino pendiente hasta que pudimos cumplir con él. Se juntaron los astros y pudimos disponer de suficientes días para plantearnos hacer una minúscula parte del continente sin prisas. Lo complicado fué decidir que parte hacer. Como era nuestra primera vez decidimos ir a lo fácil y recorrer la parte Este.

Para recuperarse del Jetlag y no recorrer centenares de quilómetros diarios, recomendamos estar en el continente al menos un mes. La mejor época dependerá de las actividades que os gusta más hacer. En verano las altas temperaturas pueden ser muy agobiantes y se suman a la temporada alta de los Aussies donde los alojamientos estan llenos y los precios son más elevados. Febrero-marzo (finales de verano) es una buena época aunque primavera y otoño seguro que deleita por sus colores.

La mejor opción es recorrer el país con Campervan o Autocaravana. Los alquileres de estos vehículos son muy frecuentes en el país. Cuando nos planteamos hacer ruta por Australia no había más alternativa que escoger en qué zona la queríamos hacer por su gran extensión y porque solo teníamos 6 semanas. No nos planteamos en qué lugares parar, solo una planificación superficial nos bastó para descubrir un país increíble. Es un país facil donde lo mejor es improvisar y disfrutar del paisaje.

Nuestra ruta empieza en Melbourne y acaba en Brisbane en Autocaravana. No quisimos subir hasta la barrera del coral por que en la época que lo realizamos (Febrero-Marzo) hay presencia de las temibles medusas Irukandji, altamente venenosas que habitan en las aguas del norte durante las épocas de verano. Pero en fin, no solo son las medusas, hay muchas más especies peligrosas.

Viajamos dos adultos y un bebé de 7 meses, así que grandes trekkings y largas excursiones las evitamos. Planeamos las estancias en las grandes ciudades sin Autocaravana y utilizando alojamientos locales de plataformas online. La gran parte del presupuesto lo invertimos en el alquiler de la Autocaravana que no fué poco. Los campings son de pago y cuestan entre 20 y 45$ con electricidad, luz y equipamientos. La acampada libre es frecuente y tiene un mínimo coste, es de verdad muy buena opción, claro está, depende de con que condiciones viajéis y vuestras necesidades. En muchos sitios no hay más opción que acampada libre, solo tened en cuenta la localización y el nivel de peligrosidad de fuego que indican por las carreteras, en época de gran sequía es mejor evitar la acampada libre y los bushland.

Hacer el equipaje para tres tubo su complejidad. Para realizar el viaje decidimos irnos con mochila (Trango), eso sí bien equipada por que ya se sabe que con un bebé nunca se sabe. Nos llevamos prácticamente solo material deportivo ya que poco estaríamos en ciudades y saliendo por restaurantes. Unas buenas zapatillas para andar (Salomon , Salomon XUltra), chancletas fresquitas para andar distancias largas o a diário (Columbia y the North face), pantalones largos de trekking y nos equipamos bien con prendas Patagonia eco-friendly. Una prenda de abrigo impermeable y transpirable entre otras cosas siempre va bien y por las noches nos fué bien. Sobretodo nos interesaba que todo tubiese un volumen mínimo para que no nos ocupara mucho. Decidimos comprar todo lo que son productos y protectores en el mismo continente por que siempre funcionan mejor si se compra por ejemplo el antimosquitos local.

Eston son los sitios que no os debeis perder:

  • SYDNEY: Opera, Bondy Beach, Mainly
  • BRISBANE
  • TIN CAN BAY: acampada libre
  • GLASS HOUSE MOUNTAINS
  • BYRON BAY: icono australiano, cuerpos perfectos y surf
  • PORT MACQUAIRE: hospital de Koalas
  • HUNTER VALLEY: degustar vinos, quesos, chocolate y descubrir canguros entre viñerdos
  • BLUE MOUNTAINS: trekking por los acantilados
  • LAKES ENTRACE: Agua duce o salada?
  • WILSONS PROMONTORY National Park: Wombats y paisaje
  • GREAT OCEAN ROAD: 12 Apostoles, canguros y koalas
  • MELBOUNE: La ciudad europea de Australia

Aterrizamos en Melboune y nos aclimatamos al continente australiano durante cuatro días. La ciudad es muy fácil de conocer, los tranvías en el centro son gratuitos y vale la pena conocer el museo Melbourne Museum  y dejarse perder por barrios como Fitzroy entre otros.

Una vez aclimatados, alquilamos la Caravana previamente reservada online y nos desplazamos a una hora y media a sur de Melbourne para empezar con la Great Ocean Road. Paramos en Geelong una antigua población pesquera y minera y hoy actualmente una de las poblaciones del surf más importantes de Victoria, para posteriormente dormir un par de noches en Anglesea. En Anglesea pudimos finalmente despedirnos del Jetlag y pudimos disfrutar de distintos trekkings en el Bushland frente al mar y de ver a los primeros canguros en libertad. Anglesea no tienen nada de espcial como población, pero el paisaje, la playa, los trekkings y los canguros entre las caravanas son su máximo aliciente.

Seguidamente continuamos con el Great Ocean Road. Por el camino hicimos distintas paradas para hacer fotos, ir a miradores, comer en la playa y descansar hasta llegar a Cape Otway. Dormimos en Bimbi Park y para mí fue uno de los hits del viaje. Dormimos entre Koalas y el día siguiente realizamos un trekking impresionante de dos horas y media entre Eucaliptus llenos de koalas, bushland y dunas. Nos encantó.

Continuamos la ruta el mismo día hasta los 12 Apostoles (un clásico), hicimos las fotos de rigor y luego decidimos dar la vuelta y empezar la ruta hacía Brisbane, lugar donde teníamos que devolver la camper y volar hacia Sydney. Para ir más rápidos utilizamos las rutas de interior para no repetir y paramos espontáneamente para dormir en una zona de playa pasada la ciudad de Melbourne para poder continuar el día siguiente. Al día siguiente llegamos a nuestro destino: Wilsons Promontory National Park. Allí nos quedamos dos días combinando playa con trekkings y durmiendo entre wombats. También otro hit del viaje.

Fuimos subiendo dirección norte y paramos en Lakes entrance (perfecto para niños), Mallacota, Ulladulla, Wollongong que son poblaciones costeras muy tranquilas donde el agua dulce se mezcla con la salada creando lagos perfectos para bañarse. Llegado a este punto nos fuimos al interior en busca de las Blue Mountains (Katoomba) para buscar el fresco y perfectos trekkings en los acantilados. Si podéis reservad antes alojamiento, sino toca acampada libre como hicimos nosotros que también nos encantó. Posteriormente seguimos por el interior y nos plantamos en la Hunter Valley. Allí los canguros salvajes se camuflaban entre los viñedos en una imagen realmente preciosa. Hicimos cata de vinos, de quesos y de chocolate y decidimos dormir en un parque nacional en la playa.

En los días posteriores visitamos el Hospital de Koalas de Port Macquarie, un buen café en Coffs Harbour hasta llegar a Byron Bay. Entre hípsters y cuerpos perfectos estuvimos tres noches, pudimos disfrutar de buena y ‘cara’ comida y pudimos hacer surf y estar en la playa.

A punto de llegar a Brisbane evitamos dormir en la Gold Coast, pero pasamos un día de lluvia en Surfers Paradise. La zona no tiene nada de especial sino es que se decide ir a un parque temático. Nosotros con el bebé no podíamos hacer mucho parque temático así que pasamos de largo. No hace falta dedicarle más de un día a la zona, a mi parecer es terrible, equiparable a Marina d’Or.

Pasado Brisbane visitamos las Glass house Mountains y el Parque nacional de Noosa. Volvimos a Brisbane, devolvimos la Autocaravana y visitamos la ciudad de Brisbane alojándonos en un apartamento. Posteriormente volamos a Sydney y nos quedamos 5 días antes de volver a Europa. En Sydney buscamos un alojamiento en Mainly y fué una muy buena decisión. Nos desplazábamos en ferry a diario pero la traquilidad de la zona valió la pena. Sydney evidentemente una ciudad de ensueño para vivir, se respiraba la calidad de vida en su brisa.

@lisigracia