costa rica

La ruta que trazamos contiene una parte representativa de todos los paisajes que ofrece Costa Rica. Desde el centro del país hasta la parte del Caribe y después de unos días de relax visita a la región de los volcanes para acabar otra vez en la playa practicando surf.

Como que pretendíamos realizar un viaje activo ya nos preparamos con un buen calzado de trekking y material transpirable. Hay mucha humedad y sabíamos que algun día nos llovería así que optamos por prendas de poco volumen y técnicas. Unas buenas Salomon, una buena chaqueta Columbia, un buen calzado de verano atado y una buena mochila fueron nuestros aliados.

LO QUE NO TE PUEDES PERDER

  • TAMARINDO: Surf & Beer
  • MONTEVERDE: Trekking y Zip Lines
  • RINCÓN DE LA VIEJA : Evidencia de que la Tierra está viva
  • CERRO CHATO: trekking con recompensa final
  • CAHUITA: animales y playas de anuncio

Llegamos a San José al atardecer así que decidimos pasar la noche de rigor en Alajuela. Al dia siguiente y ya con más energía recogimos el 4×4 y empezamos la aventura. Conducimos unas 4h hasta la costa del caribe, exactamente en Cahuita dónde nos quedamos 3 noches.

Cahuita fué uno de los lugares con más paz y tranquilidad que encontramos. Un lugar bastante libre de turistas y fué un buen campo base para disfrutar de un trekking y observación de fauna en el Parque Nacional de Cahuita, visita al Sloth Sanctuary, ruta del cacao, paseillo por Puerto Viejo, snorkel y playa. La verdad es que nos gustó mucho, la vegetación, el ambiente, el clima, la gente.

 

*Parque Nacional de Cahuita: el parque es de muy fácil acceso y ruta. Con buenos ojos puedes ver mucha fauna. Conviene vigilar con los monos, nos robaron las bolsas y fuimos detrás de ellos cuando nos pensábamos que éramos los únicos en el lugar. Vale la pena hacer un picnic y disfrutar de la soledad entre palmeras cocoteras.

 

*Sloth Sanctuary: soy muy crítica con este tipo de instalaciones y no acostumbro a visitarlas. Hay muchos Refugios-Santuarios con buenas intenciones y hay otras sólo enfocadas a hacer el dinero. Discutimos un par de puntos con los cuidadores/jefes que me parecieron no muy sostenibles o poco lógicos, pero ver  los osos perezosos no tiene precio.

 

*Ruta del cacao: Esta ruta la descubrimos preguntando por Cahuita. Visitamos a una familía indigena y nos contaron como años atrás transformaban los frutos del cacao en mil cosas distintas. Aprendimos mucho y degustamos chocolate excelente!

 

*Puerto viejo: No se que decir, lo visitamos porque nos quedaba cerca, no nos gustó.

 

Después de nuestros días en la parte del caribe, decidimos ignorar Tortuguero por la época del año en que viajamos y nos fuimos hacia la parte central volcanosa. Pasamos una noche en el Arenal (es un must). Decidimos no ser tan turísticos y desviarnos del trekking convencional y subimos al Cerro Chato. Nos encantó, ya que al llegar arriba disfrutamos de un baño en el cráter del volcan con unas aguas verdes pistacho. La subida era para atletas, así que una buena condición física la hace mas placentera.

Después de un duro trekking y con mucha mucha hambre nos fuimos a comer al pueblo y decidimos que era el dia perfecto para unos baños termales natulares. Nos llovió, pero cócktel en mano y en la piscinita bien calentitos ni lo notamos.

Después de la Zona del Volcán Arenal nos fuimos hacia el Rincón del la Vieja. El recorrido por carretera es precioso, se rodea la laguna Arenal hasta llegar al cabo de unas 3h al Parque Natural. El parque está lejos de las rutas turísticas clásicas así que casi éramos los únicos. En la entrada del parque decidimos ir con guía y fué genial; vimos muchos animales que sin su ayuda ni sabiamos que existia y nos enseñó muchos tipos distintos de vegetación. A parte de la flora y la fauna el parque es conocido por su energía geotermal; vimos las Pailas, las fumarolas y el Volcancito en una ruta circular de aproximadamente 3km. El parque dispone de rutas más extensas pero por falta de tiempo no fué posible.

Después de unos dias sin ver el mar nos desplazamos hacía Playa del Coco. Un gran error, supongo que entre gustos colores, peró un pueblo lleno de bares musicales con música terrible americana no és lo que estabamos buscando. Como buenos mochileros encontramos la meca en Tamarindo.

En Tamarindo pasamos 3 noches. No tenían que ser tantas peró la tranquilidad y paz del lugar y enter otras cosas sus olas nos encantaron. Practicamos el surf como nunca! La playa es ideal para principiantes y con la ayuda de un surfero local descubrimos un spot mucho mejor donde nos pegamos algún que otro revolcón entre olas por novatos.

Para finalizar el viaje nos fuimos a pasar unos días a Bosque Nuvoso de Montverde. Llegar a destino nos costó lo suyo. Pasamos ríos , montañas y mil paisajes geniales y por suerte el coche sobrevivió. Monteverde es una reserva de bosque vírgen que impresiona por su belleza natural. La reseva está llena de bromelias, helechos enormes, colibríes, ranas y mil cosas más. Como curisodad vimos a un Quetzal, un pajaro muy colorido y muy difícil de ver. El parque es sin duda alguna un must!

En la Reseva de Santa Elena fuimos en busca de tucanes y visitamos los puentes colgantes por una ruta muy accesible. Los tucanes no los vimos, peró si las patas de una tarántula. Por la tarde decidimos hacer unas Zip Lines que coratan la respiración! Sin duda recomendables!