Nueva Zelanda era un sueño de viaje, pero el día que mi hermana decidió hacer las maletas y probar la vida en otro continente decidimos visitarla con la familia. Así que nuestro viaje fué de caracter familiar, con una furgo para 12 personas (tíos, primos, novios, padres, madres…), con muchas ganas de excursiones y de pasarlo bien. Ir en camper van no fué posible, pero es altamente recomendable si quereis disfrutar de un viaje más económico y aventurero. Nuestro recorrido va de norte a sur parando y haciendo noche en campings, casas particulares y hoteles.

El equipaje era bastante variado. Aunque fuimos a final de verano, perfectamente sabíamos que las temperaturas podían cambiar y mucho en función del lugar. Así que camisetas, pantalones largos de trekking, botas de senderismo, bastones y ropa de abrigo fueros nuestros aliados. En función de como era el día nos vestíamos y sobretodo en función también de si había o no las  temibles Sandflies. Nueva Zelanda es un viaje de paisaje, las ciudades no son para nada su mayor atractivo por eso no nos llevamos ropa de calle.

En nuestro viaje empezamos en el Norte, des de Auckland donde aterrizamos y fuimos a los destinos de THAMES, HOT WHATER BEACH, ROTORUA y TARANAKI acabando la isla del norte en WELLINGTON. Después de un par de días de tormenta, cuando pudimos embarcar en el ferry, llegamos a la Isla del Sur. Los destinos principales fueron WESTPORT, PANKCAKES ROCKS, FOX and FRANZ JOSEF GLACIER, MILFORD SOUND y QUEENSTOWN.

Por mucho que se quiera planear el viaje, NZ es muy dependiente del clima. Así que, tened en cuenta que algun día no se podrá hacer la actividad que estaba pensada. La mejor época para ir es sin duda en verano; de Diciembre a Febrero. En marzo aún hay buen clima y los alojamientos son más económicos y no hay aglomeraciones. Si se va a esquiar y hacer deportes de invierno la temporada va de Junio a Agosto. Estoy segurisima pero, que otoño y primavera también son fantásticas estaciones para ir ya que la vegetación es tan increíble que los cambios de color deben ser fantásticos.

 

LO QUE NO TE PUEDES PERDER

Al aterrizar en la ciudad de Auckland recogimos el coche alquilado y nos dirigimos rumbo a Thames para pasar la noche y poder salir el dia siguiente de ruta. Al levantarnos y después de un buen desayuno, nos dirigimos hacia el Wainora Campside. Después de recoger información en el Kauaeranga Visitor Center decidimos empezar con la Ruta Cookson Kauri Walk. La ruta pasa por distintos puentes  y por un bosque lleno de elechos gigantes y ofrece vistas a la Table Mountain. La ruta está llena de escaleras, no es una ruta dura, pero escaleras hay muchíssimas. En el tramo final se observan los tres árboles Kauri de dimensiones increibles. La ruta dura aproximadamente entre 2 y 3 horas. El equipo no estaba muy en forma y tuvieron los tres días siguientes bastantas agujetas…

Una vez acabada la ruta paramos a refrescarnos el las Hoffmans Pools, unas piscinas naturales dónde preparamos el picknic y nos sumergimos entre aguas naturales bastante frías. Ya por el atardecer nos dirigimos al próximo destino Hot Water Beach.

Para disfrutar de un Spa privado en Hot Water Beach se debe preguntar las horas de marea baja. La experiencia es bastante curiosa. Se alquila una pala de excavar, se va a la playa en horas de marea baja y se excava un hoyo entre las piedras centrales de la playa y el Spa privado está listo! Hay lugares donde sale agua muy caliente y hasta es posible hervir los huevos del desayuno. Es muy recomendable. Se debe llegar temprano, sino encontrar un hueco puede ser difícil. Posteriormente al Spa nos dirigimos a la Cathedral Cove picknic, baño en la playa y salida al próximo destino: Rotorua.

Rotorua es la zona con más actividad volcánica de toda Nueva Zelanda y no hace falta buscar demasiado ya que el paisaje está lleno de fumerolas. Allí visitamos el parque Wai-O-Tapu Thermal Wonderland. Es uno de los puntos donde encontramos más turistas, pero se debe admitir que sin conocer la zona, puede ser peligroso ir por libre. Por la tarde se puede hacer una parada en las piscinas naturales Kerosene Creek, son gratuitas y bien calentitas.

De camino al próximo destino paramos en las Huka Falls. A unos cientos de metros aguas arriba de las cataratas, el río Waikako estrecha de aproximadamente 100m de diámetro en un estrecho cañón de solo 15m de diámetro. Así que las cataratas son impresionantes, no por altura sino por el volumen de agua y la velocidad en que ésta fluye.

El siguiente destino fué Egmont National Park. El parque está situado al Sur de New Plymouth y está dominado por el volcán inactivo del Monte Taranaki. Allí disfrutamos de unas rutas por el parque nacional y pudimos ver el imponente volcán. Pasamos el fin de semana en los alrededores del parque, se puede disfrutar de buen surf el las poblaciones cerca de New Plymouth.

Pasada ya la primera semana del viaje nos dirigimos a la primera ciudad grande dónde pasaríamos un par de días con mi hermana. Wellington dentro lo que són la ciudades de nueva Zelanda, se puede sonsiderar un poco europea. Miles de bares, ciudad densa y buena gastronomía son sus alicientes. Definitivamente muy buena opción para sociabilizarse y ver gente, ya que el isla der sur no se ve a casi nadie, solo paisaje!

Teniamos reservado el Ferry dirección a la isla del Sur, así que el dia que tocaba montamos puntuales la furgo en el barco y al cabo de unas 4 horas ya eramos en tierra firme otra vez pero en la isla sur. El secreto mejor guardado de la isla der Sur son las Sandflies (Mamu en Maorí), pocas guias de viaje nombran a estas moscas que te pueden realmente hacer la vida imposible. Son moscas pequeñas que pican, así que mejor ir preparados. Solo pican las hembras en busca de proteínas para los huevos así que más vale ir preparado con un buen repelente y ropa larga.

La ruta por el sur empezó en los Nelson Lakes. El increíble entorno de este parque natural se formó a partir de las glaciaciones durante la última edad de hielo y el senderismo y las vistas que ofrecen són increibles. Se pueden conseguir unas magníficas e imponentes fotos.

Después de un corto circuito de senderismo alrededor de los lagos, nos dirigimos a ver la colonia de focas en Tauranga Bay y en Punakaiki las Pankcakes Rocks. Visitas cortas pero recomendables ya que muchas son en ruta a la zona de los Glaciares y se hace el camino más ameno.

Podíamos escoger o dormir en Fox Galcier o en Franz Josef. Nos decantamos por el Fox, más pequeño y menos turístico. En los glaciares se pueden hacer excursiones (siempre guiadas) de medio o día entero. Como que nuestro equipo rondaban entre los 50 y 60 años y andar con grampones no lo vimos muy fiable, nos decidimos tirar la casa por la ventana y sobrevolar el Glaciar Flox y observar el Mount Cook (Aoraki – 3724m). Y la experiencia realmente lo vale! Nos encantó, olvidamos el gran coste del helicoptero con las vistas. Por la tarde decidimos ir a visitar el Glacier Franz Josep que ofrece una caminada asequible y muy chula donde  se camina por el antigua cauce del glaciar.

Al día siguiente y por proximidad nos fuimos de ruta por el Westland National Park. La ruta estrella es la de Lake Matheson and Peak View point de 5km. Este lago es el más fotografiado de Nueva Zelanda. Captura los reflejos impresionantes del Mount Cook y no decepciona.  Después de un buen café nos dirigimos al próximo destino; Wanaka.

Wanaka es famoso por sus vinos y la comida. Tiene un immenso lago en el medio y es un lugar tranquilo para dejarse llevar para un paseo en Kayak y una cata de vinos. Es una buena parada antes de llegar al plato estrella de Nueva Zelanda, the Fiordland (tierra de fiordos).

Milford Sound es el sitio más famoso de Nueva Zelanda para los turistas, además de ser llamado la «octava maravilla del mundo» y está situada dentro del Parque Nacional de Fiordland, que está dentro del Te Wahipounamu, declarado Patrimonio de la Humanidad. Turístico si y caro también, pero realmente impresionante. Milford Sound se extiende 15 kilómetros tierra adentro desde el mar de Tasmania y está rodeado de rocas escarpadas que alcanzan más de 1200m de altura en cada lado. Nosotros escogimos la ruta guiada concentrada más en fauna y flora, estuvo bastante bien.

El último tramo del viaje lo pasamos en Queenstown, capital de los deportes de riesgo y del esquí. La “ciudad” por lo pequeña que es, está llena de gente joven, de bares y nos llevamos una impresión muy muy positiva. Además tiene la ventaja del magnífico lago que lo rodea, con aguas gélidas, cristalinas y de un azul increible. Se dice que las profundidades del lago llegan hasta los 300m.

De Queenstown volamos con un vuelo interno a Auckland donde hicimos una ruta a pie por la ciudad visitando los tops y ya nos despedimos de Nueva Zelanda. Sin duda un viaje inolvidable.

Literatura fácil durante la estancia en NZ -> En el Pais de la nube blanca (Sarah Lark) Una inolvidable saga familiar en el exótico marco de Nueva Zelanda. Londres, 1852: dos chicas emprenden la travesía en barco hacia Nueva Zelanda….